Nuestro agradecimiento es colectivo

Publicado el 16 noviembre, 2025 en el blog de Moliendas del Ambato

Hoy es un día profundamente especial para quienes formamos parte de Moliendas del Ambato. Nos encuentra felices, emocionadas, emocionados, expectantes y sobre todo orgullosas y orgullosos de abrir las puertas de este Mercado Productivo Cooperativo, fruto de muchos años de trabajo, de sueños compartidos y de un camino construido siempre desde lo humano, lo comunitario y lo cooperativo.

Moliendas nació hace ya 11 años como un pequeño proyecto familiar, elaborando harinas y tostados del monte nativo catamarqueño, como un gesto de cuidado, abastecer nuestras propias alacenas, honrar las bondades de esta tierra generosa y recuperar costumbres ancestrales, que en muchos casos estaban quedando en el olvido.

La molienda de la chaucha de algarroba para obtener harinas y tostados, el trigo, el mistol, el chañar… frutos nobles, sanos, llenos de nutrientes y también de memoria. Ahí comenzó todo, en la transmisión de saberes y en las manos, que no permitieron que ese conocimiento se perdiera.

Con el tiempo, este proyecto familiar fue creciendo. Lo que comenzó de forma artesanal se fue expandiendo, también en la búsqueda y el encuentro de nuevos caminos y desafíos.

Hoy celebramos un hito, contamos con nuestra propia sala de producción, preparada y equipada para dar el salto de lo artesanal a lo industrial, cumpliendo con todas las condiciones de inocuidad y calidad alimentaria que requiere la elaboración responsable de alimentos. Este logro es colectivo, y así lo sentimos profundamente.

Hoy somos 12 integrantes de la cooperativa, doce historias, familias que se unen para sostener este proyecto, que ya no es sólo un sueño familiar: es un sueño comunitario.

Y este día marca un nuevo comienzo, porque hoy no solamente abrimos un mercado. Hoy abrimos los brazos.

El Mercado Productivo Cooperativo nace desde nuestra esencia: la de abrazar familias, sueños y esperanzas y hoy elegimos expandir ese abrazo, compartiéndolo con otras cooperativas catamarqueñas que también trabajan con esfuerzo, identidad y compromiso.

En este mercado convivirán sus productos, sus miradas, sus trayectorias y sus anhelos. Eso nos llena de alegría y de sentido.

En Moliendas del Ambato estamos convencidos de que nadie se salva solo.

Que en tiempos difíciles es imprescindible tejer redes, sostenernos entre todas y todos, construir en conjunto y crecer acompañados. Ese ha sido nuestro camino desde el inicio, y es el motor que hoy nos impulsa a abrir este espacio.

Queremos agradecer a las autoridades que nos acompañan en este momento tan significativo.

A nuestras compañeras y compañeros de otras cooperativas, gracias por confiar, por sumarse, por apostar a lo colectivo.

A las vecinas y vecinos, gracias por estar, por apoyar lo local, a lo nuestro, a lo que nace de esta tierra y de estas manos trabajadoras.

Moliendas del Ambato no es sólo una sala, ni un edificio, ni un nombre, somos las manos que trabajan, los sueños que persisten, los abrazos que sostienen, las discusiones que nos hacen crecer y la esperanza que nos empuja hacia adelante.

Ver hoy este mercado abierto, ver que no estamos solos, que estamos acompañados por otras cooperativas, por vecinos, por autoridades, nos emociona y nos confirma que este es el camino.

Porque si algo nos enseñaron estos once años es que los sueños se hacen realidad cuando se comparten.

Cuando alguien dice “vamos juntos”, cuando otra persona dice “yo también quiero ser parte”, cuando una comunidad entera dice “acá estamos”.

Gracias por estar hoy, por ser parte, gracias por acompañar este paso tan importante de Moliendas del Ambato. Muchas gracias.